viernes, 28 de noviembre de 2014

Estratigrafía de la Cuenca de Tela

Hola a todos como el otro blog me da problemas he decidido crear este blog donde haré las demás entradas, aquí les dejo el link de la anterior publicación.
http://telalva.blogspot.es/1414612576/introduccion-a-la-cuenca-de-tela/
Y aquí les dejo la entrada de este mes:
Buenos días a todos, hoy veremos la estratigrafía de la Cuenca de Tela, intentare explicarlo lo mejor posible debido a la escasez de datos y la mala calidad de estos por lo que intentare ser lo más conciso posible.

La estratigrafía de la cuenca de tela se deduce de la zona sur de Trujillo y  el valle de Aguan donde existen sondeos y se han levantado columnas de hasta 310 metros de espesor en la zona de Aguan.



El análisis de los materiales de la cuenca ha sido tomado de la de la Isla de Guanaja ya que podemos encontrar una sucesión completa y lo más proximal posible a la cuenca.




La Cuenca se halla sobre un basamento paleozoico que se caracteriza por tener un Mármol calizo de grano grueso alternante con niveles pelíticos, estos niveles tienen un bandeado caracterizado  por los minerales accesorios que presenta, estos descansan sobre unos esquistos y gneises biotíticos, asociados a unos granitos inferiores albíticos.

Sobre el basamento y partiendo de una inconformidad regional encontramos materiales Mesozóicos que son rocas sedimentarias que están ligeramente metamorfizados, que son limonitas, pizarras con chert  un conglomerado cuarzoso asociado a los esquistos inferiores del basamento y unas calizas alterantes con arenas grauvaquicas.

Encima de estos descansan sedimentos Mesozóicos descansan sedimentos y rocas sedimentarias del Cenozóico, estos se  pueden dividir en:

Materiales Terciarios que son conglomerados con cantos de caliza, con un alto contenido fosilífero en rudistas, gasterópodos, equinodermos, ostrácodos y pelecípodos de edad (Aptiense terminal al Cenomaniense superior*).

Materiales Cuaternarios: material aluvial y Corales provenientes de Arrecifes cercanos.

EN el basamento y más profundamente encontramos materiales ígneos y metamórficos:

Dacitas porfídicas inmediatamente al basamento paleozoico, a más profundidad encontramos granitos sódicos y posteriormente encontramos metagabros con horblendas y finalmente rocas ultramáficas  metabasitas como anfibolitas y serpentinas antigoríticas con magnetita.

Estas últimas rocas ígneas y metamórficas serán utilizadas con posterioridad para deducir el origen tectónico de la cuenca.

(*): Debido a que los datos de datación son erróneos sacados de: (http://geology.csustan.edu/rrogers/honduras/GNJ.htm) , debido a que el Aptiense y el Cenomaniense son pisos del Mesozóico, no del Cenozóico por lo que puede ser que los fósiles encontrados sean del Cenozóico mal datados, o que sean del Mesozóico y hayan sido mal situados.


Debido a que los datos no son de muy buena calidad me dispondré a analizar la columna estratigráfica  de la zona de aguan que guarda relación con la Cuenca de Tela que está más al norte, dándole mi propio enfoque a las estructuras observadas:

En los primeros cien pies observamos unos sedimentos arcillosos, con varias secciones fuertemente afectadas por procesos de cizalla, que deforman fuertemente este sedimento, esto puede ser debido a los procesos tectónicos más recientes.

Aproximadamente a los doscientos pies observamos sedimentos arcillosos con laminaciones cruzadas que pueden indicar acción fluvial, a muro de estos se encuentra una roca ígnea fracturada en una zona de contacto de falla.

Hasta los trescientos pies encontramos una sucesión vulcano-sedimentaria de limonitas alternantes con niveles de ceniza grisácea, estos niveles pueden indican un vulcanismo asociado al proceso tectónico subductivo.

Inmediatamente después encontramos rocas muy alteradas ígneas porfídicas alternantes a sedimentos con un nivel basal a los cuatrocientos pies muy deformado y caótico.

De los cuatrocientos a los quinientos pies se observa otra sucesión vulcano sedimentaria con textura criptocristalina en los niveles de ceniza, los niveles arcillosos o limosos presentan una variación fuerte de color de gris a amarillento por lo que se podrían encontrar en contacto con fluidos ricos en sales como agua marina.

Hasta los setecientos pies encontramos  niveles de limonitas y arcillitas con laminaciones cruzadas de bajo ángulo, lo que podría indicar un medio de alta energía, en la base se encuentra un nivel vulcaniclástico de toba y ceniza que presenta una estructura caótica, podría ser una oleada piroclástica de una zona cercana con vulcanismo activo.

Desde los setecientos a los ochocientos pies encontramos el mismo nivel piroclástico, pero aparece discordante y deformado sobre unos mármoles que yacen discordantes sobre unas calcarenitas a muro que presentan contenido fosilífero variado que pertenecen al Mesozóico.

Después encontramos la sucesión concordante con niveles alternantes de calcarenitas, calizas y algún nivel de pizarra hasta los novecientos pies donde encontramos un dique porfídico discordante de composición intermedia, el origen del dique podría deberse a la actividad tectónica de la zona y la gran falla transtensiva que hay al norte que genera fallas menores al sur.

Debajo del dique seguimos encontrando las calcarenitas y calizas con una textura sacaroidea, a muro de estas sobre los novecientos cincuenta pies encontramos limonitas con estructuras flaser, esto se podría interpretas como un levantamiento tectónico debido a la acción de fallas y transformo la zona en un ambiente de llanura de mareas.

A los mil pies encontramos una secuencia única que termina a los mil doscientos pies techo tenemos una brecha carbonática con restos de corales, debajo de esta una roca hipoabisal intermedia deformada con disyunción columnar en el borde y a muro un nivel de slump con estructura caótica de un material limosos margosos, todo ello se puede interpretar como una secuencia de somerización.

Luego hasta los mil cuatrocientos cincuenta encontramos sedimentos como calcilutitas y calcarenitas fuertemente deformadas.

Hasta los mil quinientos pies encontramos todo un cortejo de rocas ígneas discordantes entre ellas con alguna foliación apreciable, a muro de estas encontramos un nivel basal de pizarras muy estirado.

Finalmente encontramos otro cortejo de rocas sedimentarias con creciente deformación hacia muro hasta los mil seiscientos pies donde encontramos rocas ígneas de composición máfica, algo metamorfizadas como metagabros y serpentinas pertenecientes al basamento.

Bibliografia.

http://geology.csustan.edu/rrogers/honduras/GNJ.htm 

Sedimentary Basins of the World Volume 4, Pages 3-699 (1999) (Chapter 8 & 9)